Las estrellas del fútbol ¿pueden pasar a cámara lenta?

Seguramente alguna ves les ha pasado que sentían que el tiempo pasaba más lento jugando algún deporte, en ese momento clave en que todo parece detenerse. No es un lugar común, ni un efecto de cámara lenta de las películas, es algo que percibimos de forma real. Pareciera, a veces, que los mejores deportistas del mundo tuviesen la capacidad de detener el tiempo, acomodarse mejor, o pensar durante unos minutos qué hacer en una jugada que para el resto de los mortales ha durado mucho más. Investigadores de la University College de Londres han descubierto que la percepción individual del tiempo se ralentiza, efectivamente, cuando uno se prepara para realizar una acción física.

Messi

El espectador, sentados en su sillón frente al televisor de 42 pulgadas con calidad HD se pregunta: “¿cómo hace para decidir y pensar tantas cosas en un segundo? ¿Cómo hizo Messi para generar semejante jugada en tan poco tiempo?”. No hablemos de ese famoso animé Capitán Tsubasa, donde una atajada del portero Benji Price podía durar literalmente 15 minutos. Prepararse para patear un penal, o hacia el arco en plena jugada de fútbol afecta la forma en que el cerebro procesa la información. Según parece, en los jugadores estrella de fútbol, tenis, o cualquier otro deporte, esa capacidad se ve incrementada.

image Deportistas famosos de la talla del tenista John McEnroe o conductores de Fórmula 1 como Michael Schumacher han reportado que sentían que el tiempo se ralentizaba cuando estaban por pegarle a una bola, o por adelantar a otro coche en plena carrera. Según los investigadores ingleses, que han publicado un artículo sobre el tema en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, esto podría deberse a que durante la preparación motora, el procesamiento de la información visual en el cerebro se ve potenciada, por lo que la información entrante sería mucho mayor. Eso hace que el tiempo parezca pasar más lento.

Los investigadores realizaron una serie de experimentos muy simples en los que los voluntarios tenían que reaccionar ante unos discos que parpadeaban en una pantalla. Se les pedía a un grupo de sujetos que toquen la pantalla cada vez que aparecía el disco, al otro grupo sólo se les pidió que mirasen la pantalla. Los que debían reaccionar tocando la pantalla reportaron haber sentido que el tiempo era más largo que en los que no habían tenido que mover el brazo. Incluso sucedió que cuanto más preparados estaban los sujetos para realizar la acción, tanto más largo les parecía el tiempo que tenían para hacerlo.

El mecanismo fisiológico que domina esta sensación de aminorar el tiempo es desconocido, pero según los investigadores, es probable que esté relacionada con qué tan bien el cerebro puede maximizar el flujo de información que nos entra por los ojos. El paso a seguir es realizar los experimentos mientras se mide la actividad del cerebro con un electroencefalograma, a la vez que se invita a grandes deportistas a participar del experimento, para poder probar si es que existe una diferencia entre ellos y los deportistas que no destacan. Tal vez se transformen en estrellas porque tienen potenciada esta capacidad.

Fuente: BBC

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Martín es periodista científico y un curioso e incansable buscador de respuestas. http://mcagliani.golwen.com.ar

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