Fuerzas de la evolución

Las fuerzas que actúan sobre la evolución para que esta suceda son la selección natural, las mutaciones, la deriva genética y el flujo genético.

La selección natural actúa sobre las poblaciones enteras, y es el proceso mediante el cual los individuos mejor adaptados producen una mayor cantidad de descendencia, es decir, de crías. Que a su vez llevarán a sus hijos los genes que su padres les han pasado.

La mutación es un proceso aleatorio que ocurre cuando se dividen las células que darán origen a un individuo, al hacer cada copia, suelen ocurrir algunos errores, que son las mutaciones. Los cambios pueden reflejarse en el ADN de un futuro organismo vivo, y puede llegar a tener un impacto negativo o positivo en la vida de ese organismo, así es que la selección natural actuará sobre estas mutaciones, seleccionando a favor de las que tengan una ventaja adaptativa.

La deriva genética es el proceso aleatorio en el que el azar tiene un rol decisivo sobre qué variante de un determinado gen sobrevive o no.

El flujo genético ocurre cuando los genes son llevados de una población a otra, es decir, cuando en poblaciones diferentes y tal vez aisladas, ocurren intercambios de parejas, o encuentros entre poblaciones, en los que se crean parejas entre miembros de diferentes poblaciones, lo que generará crías que lleven genes de ambas poblaciones. Esto suele ocurrir en las migraciones en animales, o con el polen disperso por el viento en plantas.

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