Creacionismo y Diseño Inteligente

El creacionismo es el movimiento de algunos sectores fundamentalistas religiosos que están en contra de aceptar a la evolución como el hecho científico que es. Charles Darwin se refería a los anti evolucionistas que discutían los postulados de su libro El origen de las especies (publicado en 1859), sin basarse en la evidencia empírica de la ciencia, sino apelando a la fe y a la creencia literal de lo que está escrito en la Biblia. Por lo tanto el creacionismo no es un movimiento científico que se contraponga a la evolución, sino que es un conjunto de creencias religiosas.

image El creacionismo lo que sostiene es que todos los seres vivos de la Tierra fueron creados por Dios así como existen hoy en día. En diversos países, principalmente en Estados Unidos, el creacionismo se ha transformado desde hace casi cien años en un movimiento fundamentalista religioso que impide la enseñanza de la evolución en las escuelas.

El principal ataque de los creacionistas a la evolución recae en una mala interpretación de la forma en que funciona la ciencia y en lo que es la evolución en sí. Para los creacionistas la palabra teoría se asocia a un dato imperfecto. Suponen ellos que primero se supone algo, luego viene la hipótesis, la teoría y después recién los hechos. Lo cierto es que primero vienen los hechos, las hipótesis intenta explicar esos hechos, cuando tienen pruebas suficientes como para ser aceptadas por el conjunto de la ciencia, es decir, cuando tienen evidencias empíricas, pueden pasar a ser una teoría, que es cuando ya se tiene muchas pruebas, evidencias, hechos, a favor de la hipótesis originaria. La evolución no es ni una hipótesis, ni una teoría, es un hecho comprobado. Una teoría es la explicación de cómo funciona la evolución, es decir la teoría de la evolución de las especies por selección natural, hoy en día llamada teoría de la síntesis evolutiva.

En la ciencia, todo puede ser refutado, incluso las teorías y también los hechos. Un conjunto de creencias o ideas religiosas, no pueden ser refutadas, así que no son ciencia. No existe tal cosa como el autoproclamado creacionismo científico, ya que no es científico, sino una creencia religiosa, que apela a la fe y a la creencia ciega en algo escrito hace cuatro mil años en un libro, y a la fe en que los que lo escribieron lo hicieron bajo los dictados de un ente sobrenatural: Dios.

Diseño inteligente

Dentro del creacionismo, algunos filósofos y científicos muy religiosos han llegado a querer explicar la evolución no por métodos científicos, sino religiosos, que obviamente ellos creen que son científicos. La clave está en la palabra creen. Se trata del movimiento del Diseño Inteligente, dentro del cual no suelen decir de forma explícita su motivación religiosa. El principal postulado de este movimiento es que la evolución de la vida y del hombre están guiadas por las acciones racionales de un ser inteligente. Aceptan la evolución, pero no la teoría científica más aceptada por los científicos sobre cómo es que actúa la evolución que es una versión actualizada de la teoría de la selección natural de Darwin. El neodarwinismo.

El diseño inteligente lo que dice es que no hay azar, ni adaptación, sino la mano de un ser inteligente que guía de forma racional los cambios que se fueron dando en las especies a lo largo de la historia evolutiva. Como se puede ver en otros artículos de esta sección, si algo caracteriza a los seres vivos actuales, es la falta total de racionalidad en su “diseño”. Si hubo un ser que nos ha diseñado, claramente no era inteligente, sino más bien medio bobo, ya que no tenemos un “diseño” biológico racional e inteligente, sino que es el resultado de diversas adaptaciones a lo largo de millones y millones de años, que hoy en día podemos ver en las criaturas vivas de nuestro planeta. Y si queremos ver postales de ese camino evolutivo, podemos ir a los fósiles.

El diseño inteligente no es un movimiento científico, ni es una propuesta científica legítima, ya que tiene características dogmáticas, no se basa en el método científico, sino que se trata de una justificación religiosa de un hecho científico comprobado. Ciencia y religión no deben competir. La evolución no debe competir con las creencias religiosas. Son temas totalmente diferentes que no se superponen. Como dice Francisco J. Ayala, en su libro Darwin y el diseño inteligente, se puede ser partidario de la teoría científica sobre la evolución de las especies y creer en la existencia de un Dios creador.

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